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Consideraciones históricas sobre El Dolor: "Soldados de hierro"

El estudio realizado por el teniente coronel Henry Beecher y su equipo del Laboratorio de Investigación  Anestésica de Harvard, basados en la experiencia de soldados heridos en la Segunda Guerra Mundial, aportó información sorprendente para los investigadores del dolor.

Al interrogar a soldados gravemente heridos en combate, dentro de las doce horas posteriores, el 32% aseguraba no sentir dolor alguno y el 25% informaba solo de un dolor leve. Alrededor del 75% sentía tan poco dolor en las horas posteriores a la herida que se negaban a aceptar las medicinas.

La extraña ausencia de dolor no podía simplemente explicarse por la pérdida de la sensibilidad, ya que esos mismos hombres se quejaban de inmediato si alguna enfermera les clavaba mal una aguja en una vena. Beecher se orientó a pensar, en cambio, que el estado emocional de los soldados explicaba la diferencia con los pacientes comunes que sufrieran una herida semejante. En su estudio clásico El dolor de hombres heridos en combate,plantea la idea de que la percepción del dolor no depende sólo de la sensación física, sino también de un complejo factor que llama "componente de reacción". Según su hipótesis, el "componente de reacción" está constituido por una serie de variables, incluyendo edad, género, grupo étnico, experiencia, fatiga, ansiedad, distracción, sugestión, factores ambientales e incluso, la hora del día. "El componente de reacción es el que hace del dolor una experiencia compleja, subjetiva y distinta para cada individuo", explica.

Sus planteamientos fueron la base de una profunda crítica al método convencional de medición del dolor.

En la actualidad, está bien establecido por la ciencia médica que la mente y las emociones pueden exagerar o disminuir poderosamente la percepción del dolor. Bajo condiciones de estrés o de shock, el cuerpo produce péptidos analgésicos opiáceos, un hecho que puede explicar, al menos en parte, esa extraña inmunidad al dolor que observó Beecher en los soldados recientemente heridos en combate.

Tomado de revista PAIN Day to Day, número 06, año 2012.

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