"AMADO, YO DESEO QUE TU SEAS PROSPERADO EN TODAS LAS COSAS Y QUE TENGAS SALUD, ASI COMO PROSPERA TU ALMA" 3JN. 2

8. Confianza en el Poder Divino

Finalmente, pero no menos importante, esta la Fe. Principio fundamental que llena nuestra existencia de valor, la Fe en Dios nuestro creador, proporciona al creyente la capacidad para enfrentar adecuadamente retos y dificultades en los aspectos biológico, psicológico y social, es decir, en el ambito de su Salud.
Más allá de cualquier método derivado de filosofias humanas, la Fe en Dios, afianzada por la confianza en su revelación, constituye el medio a través del cual fluye el poder transformador de Dios que conduce a un estado de bienestar, como consecuencia de la oración, la lectura de su palabra y la puesta en práctica de sus enseñanzas.
El ser humano sucumbe ante sus propias tendendias malsanas. Facilmente puede ver destruido cualquier intento de abandonar prácticas no saludables. Pero al reconocer esa impotencia, el Creador acude en ayuda de su criatura, para hacerlo victorioso, solo si lo aceptamos por Fe.
Es hora de poner en práctica los ocho principios para lograr una buena salud. Es mi deseo que no solo sea un intento, sino el comienzo de un estilo de vida que le otorgará Salud en Plenitud.

7. El Agua

Sustancia vital en nuestro cuerpo, el agua constituye el 40-60% del peso corporal. Este dato per se, resalta su importancia en nuestro organismo.

Al hablar del agua es necesario tener presente que debe existir un adecuado equilibrio hídrico para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente. Esto quiere decir, que debemos reponer el agua que nuestro cuerpo pierde en sus actividades diarias: sudoración, respiración, orina, materia fecal. Para ello se recomienda el consumo minimo aproximado de 6 -8 vasos de agua (250mL) por día, con algunas variaciones que dependen del clima o actividad física, que determinaría un consumo mayor.

Si se consume poca cantidad de agua, la orina estará un poco más concentrada lo que se manifestará por una coloración más intensa, menor frecuencia de micciones y como consecuancia aumenta el riesgo de padecer infecciones urinarias y cálculos renales.

Existen casos muy puntuales en los que se recomienda necesariamente una restricción del consumo de líquidos, uno de ellos es la insuficiencia cardiaca. Por tanto, como siempre, se debe contar con la opinión de su médico para conocer si en su caso existe alguna.

Por último, la importancia del agua en la salud también tiene una aplicación espiritual. Jesucristo ofrece agua de vida que saciará nuestra sed espiritual: "pero el que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna" Juan 4:14