"AMADO, YO DESEO QUE TU SEAS PROSPERADO EN TODAS LAS COSAS Y QUE TENGAS SALUD, ASI COMO PROSPERA TU ALMA" 3JN. 2

3. La Abstinencia

Hablar de abstinencia podria suponer una serie de prohibiciones sin fin. Pero adentrándonos de manera objetiva en su entorno de aplicación, se puede hallar su verdadera magnitud positiva.
Este principio de salud hace particular énfasis en la no práctica de aquellos hábitos que atentan contra la salud en su más amplio sentido. Su campo de aplicación es abarcante, siendo recomendable un análisis cuidadoso de nuestra conducta con el fin de lograr el reconocimiento la necesidad de cambiar.
Enfatiza entonces este principio una completa negación a todo? No, simplemente resalta la responsabilidad que cada uno ejerce en su estado de salud, como consecuencia de desiciones propias y no como producto del azar.
Lo más natural seria, que cada ser humano tuviera seria conciencia de su papel frente al cuidado de su salud y solo así, podria evitar la enfermedad. Sin embargo, alejado de la fuente de donde fluyen raudales de luz, a saber nuestro Dios creador, el ser humano se ha tornado víctima de su propio invento. Prueba de ello, la alta prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles, como hipertensión, obesidad, diabetes mellitus, etc, todas prevenibles.
Por tanto, abstinencia es un principio positivo, que implica además, un perfecto equilibrio en la aplicación de los Principios de Salud y el evitar todo aquello que conduzca a su detrimento.